Francisco Altamirano ha demostrado ser una pieza fundamental en el equipo de San Lorenzo de Almagro esta temporada. Desde su llegada, su habilidad bajo los tres postes ha cambiado la dinámica defensiva del Ciclón. Durante el último partido, un empate 1-1 contra Huracán, Altamirano realizó varias intervenciones sobresalientes que mantuvieron al equipo en el juego.

El clima lluvioso en el Estadio Pedro Bidegain complicó las condiciones de juego, pero Altamirano no flaqueó. Sus reflejos se pusieron a prueba cuando un disparo de larga distancia amenazó con colarse en la red, y su rápida reacción evitó que el rival se pusiera por delante. Estas actuaciones destacan su crecimiento como portero y su importancia para el equipo.

Más allá de su destreza técnica, su presencia y liderazgo han inspirando confianza en la línea defensiva. Sus compañeros, como Nicolás Blanco y A. Córdoba, se sienten más seguros al saber que tienen a uno de los mejores arqueros del torneo cuidando la portería.

Desde el inicio de la temporada, Altamirano ha acumulado un impresionante número de paradas, solidificando su reputación. Con cada partido, crece la expectativa sobre hasta dónde puede llevar a San Lorenzo de Almagro en la Liga Argentina, y los aficionados esperan que continúe desempeñando este papel crucial.