La temporada de San Lorenzo de Almagro ha estado marcada por lo que muchos consideran una transformación en la portería. F. Altamirano, el guardameta de 25 años, ha demostrado ser un verdadero baluarte para el Ciclón. Con un impresionante récord de tres porterías a cero en las últimas cuatro jornadas, su destreza ha sido vital en partidos cruciales.

Su actuación más destacada llegó en un tenso encuentro contra Huracán, donde el rendimiento de Altamirano fue, sin lugar a dudas, el catalizador de la victoria. Con un par de paradas espectaculares, mantuvo su arco en cero y se ganó el reconocimiento de todos. "El equipo y yo trabajamos muy duro, merecíamos esos puntos", declaró, mostrando su humildad y compromiso.

La forma en que se moviliza entre los palos, anticipando perfectamente los tiros de los delanteros rivales, ha dejado a los aficionados maravillados. Desde que llegó al club, Altamirano ha seguido perfeccionando su técnica y decisión en cada partido. Cada estiramiento, cada salto, parece tener un propósito, transformando su meta en una fortaleza.

Esa dedicación ha resonado en el vestuario. Sus compañeros de equipo suelen mencionar que su confianza inspira al grupo, y eso se ha reflejado en el rendimiento general del equipo. Si San Lorenzo de Almagro tiene esperanzas de avanzar en la tabla, la continuidad de Altamirano en este nivel es esencial.