Este domingo en Avellaneda, San Lorenzo de Almagro se enfrenta a Independiente en un clásico marcado por las profundas crisis económicas que atraviesan ambos clubes. El encuentro llega con los azulgranas en el undécimo puesto de la Liga Profesional Argentina, con 10 puntos tras ocho jornadas, a siete del líder Vélez Sarsfield.

Rodolfo Chisleanschi, analista deportivo, describió la situación. El analista dijo que unidos por profundas crisis económicas y de política interna, dos de los hasta ahora reconocidos clubes grandes de nuestro fútbol han torcido sus respectivos destinos en el siglo XXI. Su otro comentario fue más directo: "¡¡¡Ooooh, que se vayan todos, que no quede ni uno solo!!!".

Una crisis institucional histórica

La llegada de Marcelo Culotta a la presidencia en junio puso fin a un período de turbulencia institucional en San Lorenzo. La nueva dirigencia encontró una deuda declarada de 67.884.000 dólares y 96 causas judiciales abiertas. Entre los reclamos figura uno del ex vicepresidente Néstor Navarro por 2.418.793,50 dólares. También hay demandas de ex directivos, jugadores, cuerpo técnico y hasta un fondo de inversión suizo que solicitó la quiebra del club.

Esta situación financiera obliga a una política de ventas forzadas y compras mínimas. En el último mercado, el club generó cerca de 4,8 millones de dólares con la venta de Orlando Gill al Lille francés y de Johan Romaña al León mexicano. La única compra con dinero fue la de Danilo Arboleda, proveniente de Banfield, por 350.000 dólares. Los otros cinco refuerzos llegaron a préstamo sin costo o como agentes libres.

La cuarta era de Insua

En medio de este panorama, Rubén Darío Insua asumió como entrenador por tercera vez en su carrera y segunda en los últimos cinco años. Es el cuarto cambio de técnico en San Lorenzo durante 2026 y el noveno desde 2021, en una década con 15 entrenadores distintos. Su misión es estabilizar un equipo que en lo deportivo muestra altibajos.

La racha reciente es irregular, con dos victorias, un empate y dos derrotas en las últimas cinco presentaciones (WLDWL). La última fue un triunfo por 1-0 ante Talleres de Córdoba el 5 de septiembre, con gol de Alexis Cuello a los 63 minutos. Sin embargo, antes cayó 1-0 ante Instituto y empató sin goles con Estudiantes de Río Cuarto. El balance de goles en la temporada es ajustado: tres a favor y cinco en contra.

Un rival en la misma tormenta

Independiente no está mejor. El Rojo, ahora dirigido por el uruguayo Jádson Viera, perdió en una semana a tres piezas clave: Gabriel Ávalos, Kevin Lomónaco y Maximiliano Gutiérrez. Las ventas brutas sumaron unos 14,5 millones de dólares, pero el club solo recibió 4,5 millones, destinados a saldar deudas con Olimpia, Elche, Huachipato y Red Bull Bragantino. Su único desembolso fue de 120.000 dólares por Franco Calderón, mientras que el resto de las incorporaciones fueron a costo cero.

Este choque, por tanto, trasciende lo deportivo. Es el enfrentamiento de dos instituciones que luchan por sobrevivir a sus problemas de gestión mientras intentan competir. La victoria del domingo daría un respiro anímico key a cualquiera de los dos.

Tras este clásico, San Lorenzo tendrá otro desafío grande: recibir a Boca Juniors, quinto clasificado, el 20 de septiembre en el Nuevo Gasómetro. Los fanáticos pueden seguir el calendario completo del equipo en nuestra página de fixtures y consultar la plantilla actual en el apartado de squad.